Natalia Castillo se incorpora como miembro de número de la Academia Chilena de la Lengua

16 de Junio 2026

Durante la ceremonia, la profesora de la Facultad de Letras presentó el discurso “La misión social de los diccionarios”, en el que reflexionó sobre el papel de estas obras en la preservación y democratización del patrimonio lingüístico.

La académica de la Facultad de Letras Natalia Castillo se incorporó oficialmente como miembro de número de la Academia Chilena de la Lengua, convirtiéndose en la primera mujer y la primera lingüista en ocupar el sillón número 13 de la corporación.

La ceremonia contó con la presencia de autoridades de la Academia Chilena de la Lengua y de la Pontificia Universidad Católica de Chile, entre ellas el rector Juan Carlos de la Llera, además de académicos, estudiantes, familiares y colegas de la profesora Castillo.

Crédito fotográfico: César Dellpiane.

Durante su intervención, la académica agradeció la confianza depositada en ella y valoró el trabajo que realiza la institución en el ámbito de la investigación lingüística, la promoción de los derechos humanos y la equidad de género. Asimismo, expresó su gratitud a la Pontificia Universidad Católica de Chile, a sus colegas, maestros, familiares y amigos que han acompañado su trayectoria académica.

En su discurso de incorporación, titulado “La misión social de los diccionarios”, Castillo abordó el papel de la lexicografía como una disciplina al servicio de las personas y las comunidades. A partir de su experiencia como investigadora y autora de obras especializadas, reflexionó sobre la relevancia cultural, educativa y social de los diccionarios.

La académica destacó que estas herramientas no solo contribuyen a preservar el patrimonio lingüístico, sino también a facilitar el acceso al conocimiento y fortalecer la comunicación entre los hablantes. En ese sentido, afirmó que el diccionario tiene la misión de “preservar el patrimonio lingüístico de la comunidad” y, al mismo tiempo, “facilitar el acceso a ese patrimonio, democratizando con ello el acceso a los bienes culturales”.

Crédito fotográfico: César Dellpiane.

La profesora también subrayó la vigencia de los diccionarios en la era digital. Aunque sus formatos han cambiado, señaló que siguen siendo fundamentales para comprender y organizar el conocimiento lingüístico, además de constituir una base relevante para diversas tecnologías contemporáneas. Asimismo, relevó el valor de la interdisciplinariedad en los estudios del lenguaje y la importancia de la colaboración entre distintas áreas del conocimiento para el desarrollo de proyectos lexicográficos y lingüísticos.

La ceremonia incluyó además la presentación del director de la Academia Chilena de la Lengua, Guillermo Soto, quien destacó la extensa trayectoria de la académica en los ámbitos de la lexicografía, la sociolingüística y la dialectología hispanoamericana.

Durante su intervención, Soto repasó parte de la formación y carrera de la profesora, desde sus estudios en Letras y Lingüística en la UC hasta su doctorado en Filología Hispánica por la Universidad de Valladolid y su especialización en lexicografía hispánica. Asimismo, resaltó su participación en proyectos como el Diccionario de uso del español de Chile, el Diccionario de americanismos y sus investigaciones sobre el léxico del español de Chile.

Junto con reconocer sus aportes académicos, el director de la corporación valoró especialmente su compromiso con la formación de nuevas generaciones y con el trabajo colaborativo. En ese sentido, destacó no solo su trayectoria en la investigación lingüística, sino también su forma de entender la vida académica. Al cierre de sus palabras, señaló que Castillo llega a la Academia “con un morral lleno de obras de calidad” y que aporta “un modo de ser académico en que el estudio y la amistad son dos caras de un mismo fenómeno”.

Crédito fotográfico: César Dellpiane.

Si te perdiste la ceremonia, puedes revisarla completa en el canal de YouTube de la Academia Chilena de la Lengua o en https://www.youtube.com/watch?v=6TSPVpH3DNA&t=597s

Crédito fotográfico: César Dellpiane.