Lenguas indígenas y humanidades marcan inauguración del año académico

6 de Mayo 2026

La lingüista reflexionó sobre el rol de las lenguas indígenas en la reconfiguración de las humanidades, destacando su dimensión epistemológica, cultural y política.

Con una clase magistral titulada “Otras lenguas. Otras humanidades. Una reflexión de la lingüística, la literatura y la traducción desde las lenguas indígenas”, la lingüista Elisa Loncon inauguró el año académico de la Facultad de Letras UC.

A la ceremonia ,que asistieron profesores y parte de la comunidad UC, se inició con las palabras del decano, Cristián Opazo para luego dar paso a la presentación de la invitada por parte de la directora del Departamento de Literatura, Allison Ramay, donde se incluyó una lectura de las palabras de Carles Tebes, director del Magíster en Traducción; Cristina Arancibia, directora del Departamento de Ciencias del Lenguaje; y Sebastián Schoennebeck, vicedecano de la Facultad, sobre la trayectoria y el aporte de Elisa Loncon al estudio de las lenguas y culturas indígenas.

Durante su exposición, Loncon planteó que las lenguas indígenas no deben entenderse únicamente como instrumentos de comunicación, sino como “matrices de percepción, memoria y creación de realidad”. Desde su experiencia como mujer mapuche, subrayó la relación entre lengua, territorio y naturaleza, proponiendo una mirada que cuestiona los fundamentos tradicionales de las humanidades.

En este marco, sostuvo que las lenguas constituyen epistemologías vivas, capaces de reconfigurar disciplinas como la lingüística, la literatura y la traducción. Asimismo, destacó que prácticas como la oralidad y la traducción no son meros objetos culturales, sino espacios activos de producción de conocimiento, resistencia y construcción de sentido.

La académica también abordó críticamente la tradición eurocéntrica que ha estructurado históricamente las humanidades, señalando que esta ha invisibilizado otras formas de conocimiento. Frente a ello, propuso avanzar hacia una comprensión plural de lo humano, donde coexistan múltiples formas de entender el mundo.

Finalmente, Loncon enfatizó que la pérdida o desplazamiento de una lengua no solo afecta la comunicación, sino también la capacidad de las comunidades para producir memoria, conocimiento y formas de vida. En ese sentido, destacó el valor de las lenguas indígenas como claves para repensar las humanidades contemporáneas.